Posted December 7, 2011 at 9:21pm
Un caballo de metal me trajo aquí,
al bosque más alejado del mundo,
Al golpe más profundo
donde los sintetizadores escupen continuamente.
Arrancada por el viento,
la sed de mi boca se acelera y se precipita.
Me derrito en dolor,
un dolor que se ve sepultado por la nieve.
Como el aire de una pista de aterrizaje
Frondoso y vacío en mis labios
el pavimento hierve, demasiado caliente
para tantearlo con mis manos.
Las balas se deslizan presuntuosas,
en fervoroso silencio me desgarran y sacuden
y parpadeando entre innumerables destellos cobrizos
Respiro, me estremezco, la sangre fluye.
By Elisabeth Lacunza